Ingredientes:
2 tazas de harina blanca
1 taza de harina integral
2 cucharadas de azúcar
moreno
¾ de taza de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
25 gmrs. de levadura fresca
½ taza de quínoa,
previamente hervida con una ramita de albahaca y salvia, y una pizca de sal.
Algunas pipas de girasol o
de calabaza y sésamo, para adornar.
Preparación:
Ponemos en un cuenco pequeño, media taza de agua tibia,
el azúcar moreno, 2 cucharadas de harina y la levadura, para que vaya
fermentando, unos 20 minutos antes de comenzar con la preparación. Mientras, en la mesa colocamos las 2 tazas de
harina blanca con la taza de harina integral, y las mezclamos. Luego, hacemos una pequeña montaña, para
hacer en el centro una especie de hoyo de volcán. Introducimos la quínoa, la levadura, y el aceite; y por los bordes,
espolvoreamos la sal, para que de esta forma no “queme” la levadura.
Vamos
mezclando todo de a pocos, hasta poder amasar con las manos la mezcla. Amasamos durante unos 20 minutos
aproximadamente, hasta que la masa esté bien mezclada y algo húmeda, pero no
pegajosa. Si previamente ha estado un
poco seca, se le puede aumentar un poco de agua tibia.
Se pone la masa en un molde rectangular de los que se usa
para hornear pan de molde, y por encima se espolvorea con algunas semillas de
calabaza o de girasol y sésamo, a modo de adorno. Se deja reposar 30 minutos para que la masa
suba de volumen. Hay que tapar nuestro
pan con un paño húmedo para que no se seque la parte superior de la masa y
pueda aumentar mejor de volumen.
Con el horno pre calentado (unos 5 minutos), a 180 grados, llevamos a cocción nuestro
molde de pan, durante 40 minutos, aproximadamente. Esperamos a que se enfríe para cortar nuestras
rebanadas de pan de quínoa vegano.







